Ocean Killer, el nuevo buque superarrastrero de la empresa Talley’s

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Así ha bautizado Greenpeace al nuevo arrastrero de la empresa Talley’s antes de su viaje inaugural a Nueva Zelanda. Activistas de la organización ecologista se han colado en el astillero gallego en el que está siendo construido el arrastrero y han pintado ese nombre en el casco «para poner de relieve el daño que genera la flota pesquera industrial». La organización ecologista pone así el foco en la empresa Talley’s, propietaria del barco, que tiene «un largo historial de prácticas destructivas de pesca de arrastre de fondo en hábitats vulnerables y zonas protegidas. La destructiva flota de arrastre de fondo española -añaden desde Greenpeace- genera hasta un 62% de descartes, es decir, capturas no deseadas que se devuelven al mar, en su mayoría muertas».

Activistas de Greenpeace han cambiado el nombre del buque arrastrero Voyager, barco neozelandés de 79 metros de eslora, actualmente en construcción en el astillero de Marín (Pontevedra), por el apelativo de Ocean Killer (asesino del océano en castellano). Además, han cambiado el cartel original del local que la empresa tiene junto al puerto (foto), modificando su mensaje original “bringing you the best of New Zealand” (trayéndote lo mejor de Nueva Zelanda) por “killing the ocean of New Zealand” (matando el océano de Nueva Zelanda).

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Las activistas que ayer realizaron esta acción de protesta pacífica en Galicia eligieron este buque de la empresa pesquera neozelandesa Talley’s como objetivo para denunciar la pesca de arrastre de fondo que sigue realizándose en los montes submarinos de Nueva Zelanda y en alta mar del Pacífico Sur (Nueva Zelanda es el único país que aún practica la pesca de arrastre de fondo en la zona).

La pesca de arrastre de fondo -explican desde Greenpeace- es un «método de pesca indiscriminado en el que se arrastran por el lecho marino redes grandes y pesadas, destruyendo los hábitats presentes en el fondo marino, como los corales, además de capturar grandes cantidades de otras especies marinas como captura incidental».

Marta Martín-Borregón, responsable de la campaña de océanos en Greenpeace España
«Estos barcos son destructores del océano y la construcción de un nuevo superarrastrero va en contra de todas las personas que exigen el fin de la pesca de arrastre de fondo en los montes submarinos. Estos puntos clave para la biodiversidad albergan corales frágiles y milenarios que pueden ser arrasados en cuestión de segundos con este arte de pesca. Invertir dinero en un nuevo arrastrero demuestra que esta industria no tiene intención alguna de detenerse. Garantizar un océano sano para el futuro nunca ha sido tan urgente, y protegerlo significa prohibir sin demora la pesca de arrastre en estas zonas vulnerables, así como la creación de santuarios oceánicos en aguas internacionales en el marco del Tratado Global de los Océanos»

Talley’s -informa Greenpeace- es una empresa pesquera comercial neozelandesa que opera cinco buques de pesca de fondo en alta mar y docenas de arrastreros costeros, y el Voyager se convertirá en el buque más grande de su flota.

Según la oenegé del arco ires, la empresa cuenta con un largo historial de prácticas destructivas de pesca de arrastre de fondo. En 2018, el Amaltal Apollo faenó con redes de arrastre en una zona protegida del Lord Howe Rise, en aguas internacionales del mar de Tasmania, una de las zonas prioritarias -explican desde Greenpeace- para su protección bajo el Tratado Global de los Océanos, mientras otro de sus buques, Amaltal Mariner, también fue condenado en 2019 por faenar con redes de arrastre en una reserva marina neozelandesa.

No es la primera vez que activistas cambian el nombre de un buque de Talley’s. En 2025, el buque Amaltal Enterprise fue rebautizado cuando se encontraba en la meseta submarina Chatham Rise, frente a la costa este de Nueva Zelanda, por activistas del Rainbow Warrior, y más tarde, ese mismo año, un escalador trepó al buque Amaltal Colombia.

”Nos encontramos en una crisis oceánica, y las industrias que dañan el océano están redoblando sus esfuerzos, construyendo arrastreros cada vez más grandes en su implacable afán por extraer más recursos de los mares. Esto es insostenible. Debemos proteger los ecosistemas vulnerables de la pesca de arrastre de fondo si queremos tener un océano sano y peces para el futuro. No hay ningún argumento para seguir retrasando esta medida”, ha añadido Martín-Borregón.

La flota de arrastre de fondo también es una de las más potentes en España, pese a no ser la mayoritaria en cuanto a número de buques. Tal y como refleja el informe MAS publicado por Greenpeace en julio de 2025, esta flota realiza el 24% de las capturas en caladero nacional y más del 30% en caladero comunitario y no comunitario.

Según los ecologistas, la flota arrastrera, al presentar una baja selectividad, genera una elevada cantidad de descartes pesqueros, es decir, capturas de especies no deseadas que se devuelven al mar en su gran mayoría muertas, llegando a ser en el caso de los buques arrastreros congeladores hasta un 62,3% de sus capturas.

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Lo que plantea Greenpeace
«Ahora es más urgente que nunca apostar por la pesca artesanal por su bajo impacto ambiental y alto valor social y la acuicultura tradicional de bivalvos, y esto debe empezar por un compromiso firme de los políticos, acompañado de medidas y ayudas económicas reales así como un plan de respaldo urgente frente a la preocupante crisis y falta de relevo generacional a la que se enfrenta el sector pesquero. Por ello, en el actual contexto de elecciones en el que se encuentra España, exigimos a los partidos políticos un compromiso firme para prohibir las artes de pesca y acuicultura industriales que esquilman el medio marino y acabar definitivamente con la financiación de la pesca y acuicultura destructivas, que ponen en riesgo la biodiversidad y el suministro de pescado»

Notas a pie de página, de Greenpeace
• A pesar de las claras pruebas científicas que demuestran que el Lord Howe Rise alberga un ecosistema vulnerable con cientos de corales y esponjas, el Gobierno de Nueva Zelanda propuso reabrir la zona a los arrastreros de fondo neozelandeses en 2026.

• La recomendación consensuada del Comité Científico de la Organización Regional de Gestión Pesquera del Pacífico Sur fue que la zona permaneciera cerrada a los arrastreros de fondo (South Pacific Regional Fisheries Organization).

• Durante un periodo de seis años y medio, los arrastreros de Nueva Zelanda declararon haber capturado 35 toneladas de corales protegidos.

Sobre la pesca de arrastre
• Artículo de Duncan Copeland, director ejecutivo de la oenegé TMT. Publicado por Naciones Unidas

• La pesca de arrastre libera millones de toneladas de CO2 (por BBVA)

• El arrastre, arte de pesca sostenible, artículo de Javier Garalt, secretario general de Cepesca

• Mala pesca, documental chileno

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