No vayas al hiper mañana. Al hiper no. No vayas al Carrefour, no vayas a Alcampo, no pises ninguna gran cadena. Haz huelga de consumo. Porque no puede ser que la cesta de la compra cueste hoy un 40% más que en 2019. No puede ser… pero es. ¿Ha crecido tu salario eso, ha crecido un 40% en estos últimos siete años? ¿Ganan hoy los agricultores, los ganaderos, un 40% más que hace siete años? Las grandes cadenas -como Mercadona, o Carrefour, una multinacional además de capital israelí– se están quedando con el sudor de su frente (la de agricultores y ganaderos) y con el sudor de la nuestra. Medio centenar de organizaciones (sociales, sindicales y ecologistas) llaman a no pisar las grandes superficies este miércoles 4 de noviembre, a una semana de la huelga general del 11N. Vamos a ir avisándoles de qué somos capaces.
Cooperativas de consumo, grupos ecologistas, entidades de la economía solidaria, sindicatos, asociaciones vecinales y comercios de barrio se suman a la huelga de compras que convocan la Confederación de Sindicatos de Inquilinas, Justicia Alimentaria, Facua-Consumidores en Acción, REAS Red de Redes y Ecologistas en Acción. Mañana, segundo miércoles de la campaña, piden no comprar en supermercados, hipermercados ni grandes cadenas, en una segunda huelga de compras más grande que la primera. El 11N, ninguna compra.
La huelga de compras crece. Lo que empezó el 27 de octubre como una alianza de cinco organizaciones reúne ya a 50 entidades de todo el Estado, que mañana, miércoles 4 de noviembre,
llaman a dejar la compra en las grandes superficies
y a hacerla en el mercado municipal, en la tienda de barrio, en la cooperativa o directamente a quien produce.
Es la segunda huelga de compras, y las organizaciones llaman a que sea más grande que la primera, antes de la huelga general por la vivienda y el coste de la vida del 11 de noviembre, el día en que las organizaciones piden no hacer ninguna compra, ni en tiendas ni por internet.
Entre las 46 entidades que se han adherido a través del formulario de la campaña hay sindicatos como Comisiones Obreras (CCOO), UGT, la Confederación Intersindical, STACYL o Intersindical Valenciana; cooperativas de consumo y supermercados cooperativos como La Garbancita Ecológica, Ecosol o Pebre Roig; grupos ecologistas como Amigas da Terra, Ecoloxistas Galicia Atlántica e Verde o Conceyu Abiertu pola Transición Xusta; entidades de la economía solidaria y del mundo rural como REAS Extremadura, CERAI o el Instituto de Sociología y Estudios Campesinos; asociaciones vecinales, colectivos feministas y comercios de barrio, desde librerías hasta papelerías.
La lista completa está publicada en huelgaporlavivienda.org/compras
Trabajar ya no da para llenar la nevera
La inflación se mantuvo en octubre en el 4,9%, según el dato adelantado del Instituto Nacional de Estadística, y encadena tres meses por encima del 4%. La cesta de la compra cuesta hoy más de un 40% más que en 2019, mientras que el salario medio ha subido un 21,9% en el mismo periodo, según el último dato oficial del INE. Y los alimentos frescos se encarecen en España más que en el resto de Europa: en 2025 subieron de media un 6,1%, frente al 3,9% de la Unión Europea, según Eurostat.
La diferencia no se la queda quien produce. Del campo a la caja -explican las entidades convocantes- el precio se multiplica: en abril de 2025 la cebolla se pagaba al agricultor a 0,30 euros el kilo y se vendía a 2,25 euros, según el índice de precios en origen y destino de COAG. Mientras tanto, Mercadona cerró 2025 con un beneficio de 1.729 millones de euros, un 25% más que el año anterior, y una cuota de mercado del 28,5%.
Las tiendas del barrio, también asfixiadas
El pequeño comercio -denuncian las entidades convocantes- sufre «la misma tenaza que las familias». Más de 13.500 pequeños negocios cerraron en 2025, según la organización de autónomos UPTA, que señala a la especulación inmobiliaria como causa.
Según UATAE, el 43% de las autónomas que pagan un alquiler destinan a él entre el 25% y el 50% de sus ingresos netos, y para casi la mitad ya es su principal gasto.
A la vez, el alquiler de vivienda sigue en máximos, con un precio medio de 15,1 euros el metro cuadrado en agosto, un 5,8% más que hace un año, según idealista.
«Cada euro que se nos va en el alquiler es un euro que dejamos de gastar en el barrio», recuerdan las organizaciones.
Por eso -explicitan los convocantes- la huelga de compras «no va contra el pequeño comercio, sino a su favor: los miércoles, la compra se hace en la tienda de toda la vida».
Y el 11N, el comercio de barrio también puede bajar la persiana.
Los ecologistas se suman
Para los grupos ecologistas que se suman, la crisis de la vivienda y la crisis ecológica tienen la misma raíz: un modelo que convierte el territorio en mercancía.
En España hay 3,8 millones de viviendas vacías, el 14,4% del parque, según el último censo del INE, mientras se sigue construyendo a costa del suelo y los ecosistemas.
Y el 15,9% de los hogares no puede mantener su casa a una temperatura adecuada, según la Encuesta de Condiciones de Vida de 2025.
Rehabilitar lo que existe y adaptar las casas al calor y al frío es, para estas entidades, la única transición ecológica que pone la vida en el centro.
Comprar en el mercado y a productoras cercanas, en lugar de en las grandes cadenas, es también una forma de defender el campo y acortar el camino de los alimentos.
Las entidades sociales, también al límite
El tercer sector conoce de primera mano lo que la vivienda está haciendo con la gente. El 45% de quienes viven de alquiler en España está en riesgo de pobreza o exclusión social, la tasa más alta de la Unión Europea, y uno de cada cuatro hogares sufre rasgos de exclusión residencial, según el IX Informe Foessa de Cáritas.
Las asociaciones, cooperativas y colectivos que sostienen la vida de los barrios pagan además alquileres cada vez más caros por sus locales, según denuncian las más de cincuenta entidades convocantes.
«No podemos pasarnos la vida recogiendo los pedazos que deja la crisis de la vivienda. Necesitamos recursos para acompañar a las personas, pero también cambios que impidan que la vivienda siga generando pobreza», defienden.
Cómo participar
Mañana, y el resto de miércoles hasta el 11N, las organizaciones convocantes piden no comprar en supermercados, hipermercados ni grandes cadenas
La huelga de compras -explican los convocantes- es «la huelga de quien no puede hacer huelga en el trabajo: precarias, autónomas, paradas, pensionistas, estudiantes y cuidadoras pueden sumarse dejando de comprar».
La huelga de compras -añaden- no va contra las trabajadoras de los supermercados, a quienes invitan a sumarse a la huelga general. Va a favor de la defensa de los derechos más básicos -vivienda, alimentación- de todos y todas.
Más de medio centenar de entidades de todo el estado español, que llaman a la huelga general el día 11 de noviembre, piden no hacer ninguna compra mañana, día 4. «Vamos a ir avisándoles de que así no se puede».
Para esa jornada, las organizaciones están coordinadas con los comités de huelga para habilitar puntos en cada barrio donde haya avituallamiento y descanso. Las entidades que aún quieran sumarse pueden hacerlo en huelgaporlavivienda.org/compras.
Declaraciones de portavoces de algunas de las entidades convocantes
Aldo Reverte, de la Confederación de Sindicatos de Inquilinas
«Ya no somos cinco, somos cincuenta. Cooperativas, ecologistas, comercios, vecinas y sindicatos diciendo lo mismo: el alquiler y la cesta de la compra nos están ahogando. Este miércoles lo vamos a notar en las cajas de las grandes superficies»
Javier Guzmán, de Justicia Alimentaria
«Que comer bien sea un privilegio es una fracaso como sociedad. La rebaja de precios tiene que salir de los márgenes de la gran distribución, que llevan años incrementando como nunca sus márgenes y beneficios, y no del bolsillo de quien compra ni de quien produce»
Rubén Sánchez, de Facua
«Mientras las familias recortan en la compra, las grandes cadenas baten récords de beneficio. Tenemos derecho a saber cuánto se paga en el campo y cuánto se queda el supermercado. Y necesitamos que se pongan topes a los precios para frenar la especulación»
REAS Red de Redes
«Nuestro consumo tiene un enorme impacto. Con nuestro dinero, podemos validar un sistema económico generador de desigualdad o, por el contrario, podemos apostar por otro tipo de establecimientos, como el local, el cooperativo y el de la economía solidaria, que promueven un comercio justo que distribuye y relocaliza la riqueza»
Ecologistas en Acción
«Defender la vivienda es defender el territorio. No necesitamos construir más, sino repartir y rehabilitar lo que ya existe»
La huelga general por la vivienda y el coste de la vida del 11 de noviembre la convocan la Confederación de Sindicatos de Inquilinas y sus sindicatos territoriales, junto con sindicatos de vivienda y sindicatos laborales como CGT, CNT, CCOO, UGT, ELA, LAB y CIG, entre otros. Los colectivos pueden adherirse en
Huelga General por la Vivienda
Las entidades convocantes identifican las fuentes de los datos que han empleado en este llamamiento-convocatoria: INE, IPC adelantado de octubre de 2026, recogido en The Objective; INE, evolución de la cesta de la compra desde 2019, recogida en Qué!; INE, último dato oficial del salario medio; Eurostat, inflación de alimentos frescos, recogida en El Español; índice de precios en origen y destino de COAG; resultados de Mercadona 2025; UPTA, cierres de pequeños negocios en 2025, en El Español; UATAE, alquiler de locales y autónomos; idealista, precio del alquiler en agosto de 2026; INE, Censo de Población y Viviendas 2021; INE, Encuesta de Condiciones de Vida 2025; Cáritas y Fundación FOESSA, IX Informe FOESSA.

