La palabra “Perversión”, proviene del latín “perversio”, que significa acción de corromper, en una de sus acepciones.
Los “padres” de la actual Constitución Española, no previeron lo que podría ocurrir (o sí, porque eran mayoría conservadora) con la creación del Estado de las Autonomías, que yo defiendo, en la España pos-franquista. La Transición a la Democracia no fue modélica, por más que se empeñen los más beneficiados de ella, tras una dictadura fascista de cuarenta años, al menos para la inmensa mayoría de la clase trabajadora, progresistas y gentes de izquierdas.
Con cuarenta y nueve años de “Democracia” seguimos observando , y sufriendo, los efectos de una Transición que no depuró Instituciones Jurídicas, Policiales, Militares y políticos miembros activos de la Dictadura implicados en todo tipo de actos contra los Derechos Humanos, incluidos fusilamientos, encarcelamientos, torturas y persecución contra los defensores de la Libertad, la Democracia y la Justicia.
Como el régimen fascista de la Dictadura no fue juzgado, ni se exigieron responsabilidades, han permanecido tranquilamente sosteniendo sus principios, abyectos y dictatoriales, como si no tuvieran un pasado criminal. Y ahí los tenemos, recobrando nuevos bríos e iniciando provocaciones, que son el principio de lo que saben hacer muy bien.
¿Pero qué tiene que ver eso con las autonomías? Creo que mucho y transcendental, en las Autonomías donde gobierna la derecha, con su extrema derecha, estamos viendo cómo se está volviendo, poco a poco, a imponer conceptos y actuaciones retrógradas, anti-democráticas y propias del fascismo que ya conocemos los que frisamos más de los ochenta años y los sufrimos cuarenta años. Las Autonomías, cuando llegan las derechas se están perdiendo derechos y servicios públicos que hasta hoy son cotidianos. Desesperados ejemplos los que están sufriendo la Comunidad Valenciana con la Enseñanza Pública y el Madrid de la Ayuso con las Cuidadoras de las Escuelas Infantiles.
Esta ideología derechista y fascista, que es negacionista del progreso, que privatiza los servicios públicos con el fin de enriquecerse, que es machista, que está contra los derechos de las mujeres, que es racista, xenófoba y de nacionalismo ultra, proclama que “los españoles son lo primero”, son el mayor cáncer que puede tener una sociedad democrática, de progreso, de justicia social e igualdad, de la defensa a ultranza de lo público, de las áreas de formación de nuestra juventud, que debiera ser gratuita, incluidos los libros de texto, y en todos los ciclos, hasta el universitario. Donde se enseñe la reciente Historia de la España saqueada, y aplastada por una losa de plomo durante los cuarenta años de Fascismo. Donde se enseñe a los jóvenes sus derechos y deberes para una sociedad más igualitaria y abierta a la Ciencia y al Progreso y para que, a futuro, ellos puedan revertir en su momento lo que se les puso en sus manos para continuar creando una sociedad de progreso, de bienestar progresivo, del respeto, la educación y en la solidaridad, en la no violencia, el no a las guerras, en el trabajo para todos y en el derecho a una vivienda digna, y a la independencia de la casa paterna, tan pronto como se lo propongan, porque estén creadas las condiciones para ello.
La actual Constitución es papel mojado, la aplicación de su Articulado es una burla para todo el pueblo que la votamos con esperanza. Tomemos un ejemplo de las competencias definidas en la Constitución para las Comunidades Autónomas en el TÍTULO VIII. En su ARTÍCULO 148.- En el punto 3º dice: Tienen competencia en la Ordenación del Territorio, el Urbanismo y la Vivienda. En el Punto 20º.- Tienen la competencia en la Asistencia Social. Y en el Punto 21º.- Tienen la competencia en la Sanidad y la Higiene.
Hay que repetirlo, estas Áreas son de competencia de las Comunidades Autónomas. Por ello, el déficit de viviendas, el deterioro de la Sanidad Pública y la Asistencia Social son responsabilidades exclusivas de las mismas, incluidos los Ayuntamientos donde gobiernan, para las cesiones de terrenos para la construcción de vivienda protegida. La Oposición derechista y la fascista sin embargo hacen creer a la ciudadanía que son responsabilidades del Gobierno Central, esta es la oposición más destructiva que estamos sufriendo en todos los años de democracia.
A esto es a lo que me refiero sobre los “padres” de la Constitución, no previeron un Articulado para que el Estado Central, ante una incompetencia o dejadez de cualquier Autonomía, o se revelara en sus obligaciones, pudiese ser relevada en cualesquiera de las obligaciones incumplidas, o bien por la derivación de sus responsabilidades a la Empresa Privada para la especulación y las corruptelas, porque esta es una de las formas que tienen las Derechas cuando gobiernan. Uno de los ejemplos recientes se ha dado en las inundaciones de Valencia en el proceso de reconstrucción.
La actual Constitución resulta perversa, porque en todo su Articulado no determina, como obligado cumplimiento, acometer el desarrollo del mismo. Ni el TÍTULO VII, que trata de Economía y Hacienda, y que se refiere a lo Social y a lo Económico, ni el TÍTULO VIII, que contempla las Transferencias ya comentadas a las Autonomías, se cumplen, ni se hacen cumplir, por la propia redacción del texto Constitucional. Al menos hay una salvedad, dice el Texto de la Constitución que el Estado Español es ACONFESIONAL, pero vemos que eso ni es cierto, ni se cumple.
Es una burla infame, con el incumplimiento de esta Constitución se siguen beneficiando la misma clase social de siempre.
Nuestro país necesita con urgencia una revisión de la Constitución para encuadrarla en los nuevos tiempos y, para los venideros, y donde se deben fijar cumplimientos obligados para el mejor servicio a toda la comunidad. Se evitaría el retroceso que ya se hace sentir en nuestra sociedad y en las clases trabajadoras sobre todo, no es una Constitución donde todos cabemos por el permanente incumplimiento de todo su Articulado desde el primer día de su aprobación.
Soy muy consciente de la seria dificultad de avanzar en la reforma Constitucional, pero el pueblo no puede seguir callado y sufriendo las consecuencias de incumplimientos que nos mejorarían un poco más nuestra supervivencia, hace falta una movilización para hacer la reforma que precisa y la determinación de su cumplimiento.
Alfonso Romero

