Enfarragado, y al alza, anda el panorama democrático y climático, mientras los antidemócratas de toda la vida siguen especulando, contaminando, saqueando, guerreando, buleando y llenando sus cuentas obscena y criminalmente. Y mientras, nuestros niños y niñas naciendo y creciendo.
Enfarragando para golpear de nuevo, golpe a golpe, sin verso golpeando, hasta derribar. Ayusos, Aznares y togas, Mazones y Garamendis, Ana Rosas, Vito Quiles, Desokupadores varios, Cuerpos de Seguridad, Mass Media y mini escuadristas ¡golpeando!. Y mientras, nuestros niños y niñas naciendo y creciendo sin techo garantizado.
Empantanando servicios, vendiendo lo público, recortando derechos, estableciendo prioridades, amontonando ahogados, y cenizas, ¡y pretenden La Moncloa!, mientras nuestros niños y niñas nacen, crecen entre esperas sanitarias, deficientes aulas, con los potitos pendientes de la caja registradora y la esperanza a borbotones.
Golpe a golpe, verso a verso. Uno, dos, diez, veinte, veintiocho… 28 días de huelga. Huelga indefinida de maestros y maestras valencianas porque el futuro está pendiente, pendiente del hilo de la dignidad. 28 días de huelga indefinida porque” hoy” no tiene repuesto y se vive cada día.
Armados con tambores, saxofones, trompetas, clarinetes, enfrentan los golpes. Mientras Meliá, Iberostar, visa o mastercard se marchan de una Cuba asediada, cumpliendo órdenes de Trump, nuestros maestros y maestras se quedan, se quedan sin sueldo, sin climatización, golpeados, acampados, firmes, dignos frente a gente sin alma.
Gracias a las sembradoras de luz en cuyas manos viaja la paciencia y la comprensión, maestros y maestras faros que acompañan en el descubrimiento del mundo.
Gracias por ser huella, buena huella en el futuro.
Begoña

