Propiedad pública o privada. ¿A quiénes benefician?

propiedad privada

En un Estado Democrático de Derecho, con una economía social, la Propiedad Pública del Estado, en las diversas áreas estratégicas que intervienen en el devenir de la vida social, económica y política de sus ciudadanos, es determinante para el desarrollo vital de los mismos, su bienestar y de un futuro de vida sin sobresaltos y sin distinción de clases sociales.

La característica principal es que cualquiera de la actividad que desarrolla está dirigida, intrínsecamente, hacia sus ciudadanos y no tiene afán de lucro, es decir, no hay cuenta de resultados contables económicos. En otras palabras, el Estado no obtiene beneficios económicos como en la Propiedad Privada, sino por el contrario el beneficio que se obtiene es el social, porque el costo de los servicios y actuaciones que realiza se pagan entre toda la sociedad a través de los impuestos y en razón a los ingresos individuales, porque se pagan a precio de costo.

Las razones que esgrimen las derechas, ocultando la verdad, es que el Estado acosa a los contribuyentes con muchos impuestos y por tanto hay que bajarlos y eliminarlos en muchos casos. Aquí entran ellos para solucionarlos diciendo que la Empresa Privada es más eficiente en la gestión, pero siempre ocultan que su gestión sólo la realizan con la obtención de beneficios económicos y con un coste lógicamente más elevado.

Tomemos varios ejemplos; En primer lugar el ejemplo más popular y que parece pasar desapercibido: La Sanidad Pública en nuestro país está Socializada, además de manera óptima porque es universal, ésta es un Área estratégica del Estado, como lo son la Educación en todas sus etapas, las Infraestructuras, como son las carreteras y autovías, los puertos, la Investigación Científica, la Seguridad del Estado, como los Ejércitos, las Policías, la Judicatura, y un largo etc., que gestiona la Propiedad Pública del Estado, esto es socialización del Estado, se paga entre todos, a precio de costo y sin beneficios económicos, pero sí beneficios sociales. Alguien puede imaginar que estos servicios estuviesen en manos de la Gestión Privada, que lo afrontarían como un negocio más.

Hay que hacer una salvedad, que en las Obras de Infraestructuras y otras, se tienen que realizar por la Empresa Privada y aquí el precio no es el de costo, hoy por hoy el Estado no tiene Empresas Públicas de Construcción, pero pueden crearse con la Constitución en la mano.

Parte de lo relatado es Economía Social porque se socializan beneficios, con la Propiedad Privada se Socializan las pérdidas que sus empresas suelen producir. Tenemos ejemplos históricos, cuando un Banco o una gran Empresa entra en crisis, generalmente por mala gestión o por latrocinio, es el Estado, con el dinero de todos, de forma solidaria, quien le saca a flote produciendo un gran agujero económico a toda la ciudadanía y si es a través de un préstamo jamás lo devuelven en su totalidad.

Los servicios que se prestan desde la Propiedad Pública por parte del Estado, sirven para que todos los ciudadanos tengan acceso a los mismos sin necesidad de un desembolso económico en el momento de su uso. Con la Propiedad Privada, todos los servicios que presta en estas mismas áreas hay que pagarlas en el acto y con unos precios que ellos mismos establecen sin más control que el que les da la “libre economía de mercado” y con precios que para la clase trabajadora no son asequibles, porque decir que esta Economía de Mercado todo lo mercantiliza para obtener beneficios, con avaricia obscena, es una obviedad.

El proceso de privatización que estamos sufriendo en España, sumado a lo ya privatizado, hace que la mayoría de la clase trabajadora estemos viviendo, siempre, con unos recursos que no nos alcanzan ante la permanente alza del coste de la vida, haciendo que el llamado “Estado del Bienestar” sea pura demagogia política.

Veamos un ejemplo de los beneficios obscenos que obtiene la Banca Privada, en una de las Áreas estratégicas del Estado. Hasta marzo de 2025, la Banca privada crece un 18% en España hasta los 860.000 mil millones de euros en Patrimonio. La mayor parte de los 860.000 millones que manejan las firmas de la Banca privada se centra en pocas manos. De hecho, entre Santander, CaixaBank y BBVA controlan el 55% de este patrimonio, que se amplía al 70% si se incluyen a Bankinter y Sabadell Urquijo. Los salarios de sus Directivas sabemos que son de escándalo social, y así podríamos continuar con la Privada en la áreas de las Eléctricas, Transporte, Universidades, Sanidad, Constructoras, Inversionistas, Vivienda…etc., etc. que tienen a España como su Hacienda Privada donde tienen manga ancha para recaudar fabulosos beneficios, infames, a costa de los de siempre, el pueblo trabajador.

La clase trabajadora estamos viviendo la versión moderna del esclavismo de la Revolución Tecnológica, al igual que sucedió en la era de la Revolución Industrial, lo justifican las tasas de pobreza que tenemos en España como en el resto de la Europa Unida capitalista y lo estamos aceptando con las migajas que nos reparten.

La propiedad privada de los medios de producción, distribución y comercialización por las grandes multinacionales y oligopolios funcionan con plena autonomía en todas las áreas de la economía , son los que nos gobiernan la vida, tiene todo tipo de ventajas, incluso exenciones al capital y reducciones fiscales, e incluso acumulan grandes deudas a los Estados, se apropian de la plusvalía de nuestras Universidades Públicas en forma de llevarse a los mejores talentos para sus grandes negocios e Industrias de todo tipo, aprovechándose, gratuitamente, de la inversión económica popular para la formación técnica y científica de este personal.

La actual situación en Europa, junto a EE.UU, Argentina, Italia, Alemania, Hungría, con la participación de VOX, están promoviendo una alianza de extrema derecha internacional. La causa principal está promovida por las condiciones socioeconómicas que ha creado el imperialismo capitalista en su etapa más feroz, que está arrojando a muchos jóvenes del mundo trabajador y desinformados por falta de futuro y por la angustia vital que éste produce, radicalizándose bajo las promesas populistas que jamás cumplirán los voceros fascistas.

El estado cuantitativo en lo político y social en nuestro país está exigiendo un nuevo cambio cualitativo, y somos la clase trabajadora la antítesis para cambiarlo.

Nuestra vida mejoraría ostensiblemente si, como la Sanidad Pública, la Educación, una Banca Pública y alguna Eléctrica, nuestro Estado Democrático, con la Constitución en la mano, recuperara esos servicios, nuestra economía personal ganaría muchos enteros, porque una pequeña parte de esos inmensos beneficios pasarían a nuestras economías domésticas.

Pero esto sólo es posible con un Gobierno de Izquierda, Democrático y Republicano. Sería preciso invitar a la Socialdemocracia a que recuperaran sus orígenes, porque sin ellos todo puede ser una Utopía.

Alfonso Romero