Muchas son las declaraciones, las buenas intenciones, pero lo que son claros son los hechos, y estos no dejan lugar a dudas: el gobierno de España ni acompaña, ni apoya a La Flotilla, a escasas horas de la llegada a puerto palestino y con la Marina Israelí acercándose a toda velocidad a los barcos. El primer barco ya ha sido interceptado por Israel.
El buque de la Armada española Furor no entrará en la zona de exclusión, y recomiendan a los barcos de ayuda humanitaria que no crucen las aguas declaradas exclusivas, afirman los ministros socialistas, aceptando una zona de exclusión inexistente, y mirando hacia el lado contrario a la Flotilla que discurre por aguas internacionales y cumpliendo el derecho internacional. Por el contrario, ministras de Sumar y diputadas de Podemos sostienen que “cualquier intento de evitar que la flotilla desarrolle su labor humanitaria es cometer una grave ilegalidad contraria al derecho internacional” y que “la responsabilidad del Gobierno de España no es pedirles que se retiren, sino protegerles”.
Las más de 500 personas embarcadas en 50 pequeños navíos, tras semanas de navegación y atentados de Israel, están a escasas horas de llegar a puerto gazatí con ayuda humanitaria, y soportando miedo, amenazas e indefensión.
Lo que deberían haber intentado, procurado, peleado,… los gobiernos de la Unión Europea y del mundo, y que no han hecho, ha tenido que ser abanderado por la sociedad civil, por activistas por los derechos humanos con el único propósito de abrir un corredor humanitario, romper el silencio cómplice, y acabar con el genocidio que Israel perpetra contra el pueblo palestino.
Frente a esta dualidad, continúan en ciernes las posturas. La Flotilla avanza a pesar de las amenazas, del riesgo para la propia vida, y los miembros socialistas del gobierno que preside Pedro Sánchez continúan enredados en su falsa retórica que deja colgadas a sus ciudadanas, al pueblo palestino, a los derechos humanos y los deja a su suerte frente a un gobierno asesino y genocida.
La Marina de Israel va a intervenir contra la Flotilla, rompiendo todo derecho internacional, resoluciones de las Naciones Unidas, y apropiándose de aguas gazatíes. En estos momentos buques israelíes avanzan a toda velocidad hacia los navíos humanitarios, en estos instantes han rodeado el primer barco de la Flotilla, sin que haya aún noticias de abordaje o detención.
La historia les juzgará.
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Desde luego es impresentable que se permita que los nazis de oriente medio se adueñen de aguas internacionales igual que han hecho con Palestina, Cisjordania, Siria, y Líbano.
Solo nos queda esperar a que decidan seguir su expansión como pasó con la Alemania de los años 30 y tener que entrar a una guerra total