La Constitución española dice que la Soberanía del Estado reside en el pueblo, de donde emanan las Leyes.
¿Nadie se pregunta si lo que se conoce del PP y lo que resta por conocer es un delito de Alta Traición a la soberanía popular? ¿VOX tampoco? ¿O es que el patriotismo es precisamente esa larga Historia de corrupciones y pesquisas de policías patrióticos para destruir partidos políticos opositores y el sostenimiento
de Empresas corruptas y sus corrompidos?.
Es la hora de poner sobre la mesa iniciativas contundentes y tratar de sostener el Estado democrático para la justicia social de progreso y con los tres poderes del Estado poniéndose, en positivo, manos a la obra para continuar con firmeza forjando un país fuerte, solidario y con una democracia más radical.
Es el momento de tomar las siguientes iniciativas que cambiarían el devenir actual de nuestro país y que son posibles con la Constitución en la mano, lo prevé por razones de Estado:
Una: Recuperación de parte de todas las energías Eléctricas.
Dos: Recuperación de una Banca Pública.
Tres: Recuperación absoluta de la Sanidad Pública.
Cuatro: Recuperación absoluta de la Enseñanza Pública Integral, con todos los textos gratuitos para todos los ciclos, incluida la Universitaria.
Cinco: Creación de una Empresa Constructora Pública.
Seis: Expropiación, con justiprecio, de terrenos públicos y privados, para la construcción de viviendas sociales en propiedad permanente del Estado Autonómico.
De forma ejemplar y categórica se comenzaría la solución para esa gran parte del pueblo soberano que está sufriendo las consecuencias directas de la traición de los gobernantes y empresas corruptas a las que se las debería condenar de por vida, no a sus trabajadores. Esto conllevaría un abaratamiento en la construcción de viviendas enorme, dado que el Estado, cuando emprende una obra, ni en los servicios que presta, tiene afán de lucro, como lo privado.
Por último, la UE no debería ser un obstáculo, porque si así fuere, habría que replantearse las directrices, porque la Soberanía de los Pueblos no pueden estar en manos de los creadores de iniciativas en una sola dirección, porque el sistema de economía de mercado es el freno para el desarrollo armónico de los pueblos.
La Socialdemocracia debería prestar oídos a las tormentas en desarrollo.
Alfonso Romero

